
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494
Pagína 13 | VOL.26 N°2 (2025)Mayo-Agosto
Artículo Original
utilizados tanto en el grupo de cola negra
(p= 0,014) como el grupo de cola trans-
parente (p= 0,014), y entre los tres grupos
(p= 0,000). Sin embargo, en las variables
peso y rugosidad, aunque se observaron
cambios, estos no fueron estadísticamente
significativos.
Existen estudios en los cuales se han hecho
un procedimiento experimental al realizado
en la presente investigación. Por ejemplo,
Baca et al. (21), midieron in vitro el efecto
de bebidas ácidas industrializadas como la
cola negra, jugo de manzana y leche fer-
mentada sobre la rugosidad de los sellado-
res de fosas y fisuras. La cola negra fue la
que produjo más cambios en la rugosidad
de los sellantes utilizados y la rugosidad
aumentó según el período de inmersión
en algunas bebidas ácidas industrializadas.
Este aumento fue específico para cada
marca comercial. Estos resultados difieren
del presente estudio en el sentido de que
en este no hubo cambios estadísticamente
significativos en los cambios de rugosidad
de ningún grupo.
El efecto de bebidas ácidas industrializadas
como la cola negra, la leche fermentada y
el jugo de manzana en cuatro marcas de
resina fluida, fue corroborado en estudios
previos (22). En la prueba de rugosidad
antes de la inmersión, no se observaron
diferencias entre los grupos, sin embargo,
a los 15 y 30 días de inmersión, los grupos
mostraron diferencias significativas según
la bebida utilizada. Los materiales fluidos
estudiados presentaron comportamientos
específicos según el periodo de inmersión
y la bebida utilizada. Entre estudio difiere
con los antes mencionados (21,22), donde
se realizaron tres mediciones, por lo que
estas pudien explicar la diferencia encon-
trada.
Una investigación similar llevada a cabo
por Alarcón y Chávez (23), midió la rugosi-
dad superficial de dos resinas, en su caso
no eran de tipo fluido, después de la in-
mersión en bebidas gaseosas (negra, ama-
rilla y roja). Los resultados reportaron que
la rugosidad superficial fue afectada por
el tipo de resina, el tipo de bebida gaseo-
sa y el tiempo de inmersión. Ahora bien,
respecto al color, un estudio in vitro publi-
cado por Arcos et al. (24), en el que las
resinas fluidas evaluadas se sumergieron en
cola negra, cola naranja y saliva artificial,
la cola negra fue la bebida gaseosa que
mostró mayor influencia en la estabilidad
en cuanto a color en los materiales proba-
dos por cuanto la tonalidad del material se
tornó más oscura; aunque sin modificación
en relación con el peso.
Existen factores internos y externos pueden
alterar el color de los materiales a base
de resina, la composición de la matriz de
resina, la cantidad de carga de relleno y el
tamaño de partícula del relleno son com-
ponentes intrínsecos importantes, mientras
que, el tipo de agente de tinción, el tiempo
de exposición y la compatibilidad del ma-
terial con la matriz de resina son causas
extrínsecas. Sustancias como el café, el té y
el vino tinto es personas adultas y bebidas
carbonatadas y jugos naturales o artificia-
les de frutas altamente pigmentantes pue-
den potencialmente alterar el color de una
restauración o un sellante (25).
Además, el componente ácido de las be-
bidas carbonatadas con pH muy bajos, en
el caso de la cola negra por debajo de
3 (22,26), potencialmente puede degradar
la resina fluida, reduciendo su peso y au-
mentando su rugosidad. Esto tiene impor-
tantes implicaciones clínicas por cuanto la
aplicación de sellantes de fosas y fisuras
es un método preventivo y el consumo de
bebidas como las aquí estudiadas puede
impedir que estos cumplan su función en la
prevención de la caries dental.
El tamaño de la muestra puede considerar-
se una de las más importantes limitaciones
de este estudio, es indudable que el hecho
de ser un estudio de diseño experimen-
tal no consigue simular por completo las
condiciones del ambiente oral al que se
exponen los sellantes con resina fluida en
la boca del paciente, como por ejemplo
la acción de la saliva, los cambios de la
temperatura y el cepillado dental. Por otro
lado, el tiempo de exposición a las bebi-
das carbonatadas puede que no sea un