Efecto de la suplementación con probióticos en el Trastorno delEspectro Autista: Revisión de Ensayos Clínicos AleatorizadosEffect of Probiotic Supplementation on Autism Spectrum Disorder: AReview of Randomized Controlled TrialsRevista Ecuatoriana de PediatríaEditorial:Sociedad Ecuatoriana de Pediatría (Núcleo de Quito, Ecuador)Tipo de estudio:Artículo de RevisiónÁrea de estudio:Ciencias MédicasPáginas:32-44Codígo DOI:https://doi.org/10.52011/RevSepEc/e336URL:https://rev-sep.ec/index.php/johs/article/view/336RESUMENIntroducción:El trastorno del espectro autista (TEA) se asocia frecuentemente con disbiosis intestinal y sínto-mas gastrointestinales, lo que ha motivado el interés en estrategias terapéuticas que incluyan la modulaciónde la microbiota, como el uso de probióticos. Esta revisión narrativa estructurada analiza la efectividad de lasuplementación con probióticos en la modulación de síntomas centrales del TEA.Métodos:Se realizó una re-visión narrativa estructurada guiada por los criterios SANRA. Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados (ECA)publicados entre marzo de 2015 y marzo de 2025, obtenidos mediante búsqueda en Epistemonikos Databaseof Trials. La selección de estudios se realizó de forma independiente por dos autores, con resolución de dis-crepancias mediante un tercer revisor. Se sintetizó la información clave de ocho ECA incluidos.Resultados:Lamayoría de los estudios analizados mostraron resultados positivos en dominios como la mejora de síntomasgastrointestinales, reducción de conductas repetitivas, aumento del interés social y modulación de la microbiotaintestinal. Algunas cepas, como Lactobacillus plantarum PS128, demostraron efectos beneficiosos en parámetrosneuroconductuales. No obstante, se observó una alta heterogeneidad en cepas, dosis, duración y herramientasde evaluación utilizadas.Conclusiones:Acepte o rechace la hipótesis. Conclusiones: La suplementación conprobióticos representa una estrategia prometedora en el manejo dietético del TEA, particularmente en la mo-dulación de síntomas conductuales, sociales y gastrointestinales. Sin embargo, los efectos no son universales nigarantizados, y se requiere mayor estandarización en futuros ECA para establecer recomendaciones clínicasaplicables.Palabras clave:Trastorno del Espectro Autista; Probióticos; Microbiota Intestinal; Trastornos del Comporta-miento.Artículo de RevisiónJuan José Illánez Ávila1, Irina Patricia Mera Flores2, Ronny Richard Mera Flores31.Universidad Internacional del Ecuador; Quito, Ecuador.2.Universidad Internacional del Ecuador; Quito, Ecuador.3.Universidad Técnica de Manabí; Portoviejo, Ecuador.Juan José Illánez Ávilahttps://orcid.org/0009-0002-7017-5124Irina Patricia Mera Floreshttps://orcid.org/0000-0002-3349-5404Ronny Richard Mera-Floreshttps://orcid.org/0000-0003-3286-376XCorrespondencia:romerafl@uide.edu.ecRecibido: 10/oct/2025 - Aceptado: 12/nov/2025 - Publicado: 29/dic/2025
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 33| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreIntroducciónEl trastorno del espectro autista (TEA) abar-ca un conjunto de afecciones del neurode-sarrollo que afectan, en diversa medida, lainteracción social, la comunicación verbaly no verbal, y los patrones de comporta-miento. La presentación clínica del TEA esheterogénea, y su gravedad puede variarampliamente entre los individuos, así comoalolargodeltiempo.Mientrasalgunaspersonas pueden desenvolverse con auto-nomía, otras requieren asistencia constante,lo que condiciona significativamente su ca-lidad de vida1.A pesar de su alta prevalencia, el TEA con-tinúasiendosubdiagnosticado,especial-menteenetapastempranas.Sibienlossignosclínicospuedenseridentificablesdesdelaprimerainfancia,el diagnósticosuele retrasarse, lo cual limita las posibilida-des de intervención oportuna y repercutenegativamente en el pronóstico. No obs-tante, el uso de herramientas diagnósticasmás accesibles y la mayor sensibilizacióndel personal de salud han contribuido aunincrementoensudetecciónenañosrecientes1,3.El diagnóstico del TEA se basa en crite-rios clínicos establecidos por el Diagnosticand Statistical Manual of Mental Disorders(DSM-5),queincluyendeficienciaspersis-tentesenlacomunicacióneinteracciónsocial en múltiples contextos, así como lapresencia de patrones de comportamiento,intereses o actividades restringidas y repeti-tivas3. Estas alteraciones pueden manifestar-se como dificultad para iniciar o mantenerunaconversación,escasousodegestoso expresiones faciales, y comportamientosinflexibles o repetitivos.Según la Organización Mundial de la Salud(OMS), se estima que 1 de cada 100 niñosen el mundo presenta TEA. Sin embargo,esta cifra varía significativamente entre es-tudios, lo que se atribuye a diferencias me-todológicas y geográficas. La mayoría delas investigaciones provienen de países dealtos ingresos, mientras que en regiones debajos y medianos ingresos, como muchospaíses de América Latina, existe un subre-gistro, lo que impide estimar su prevalenciacon precisión1.Actualmente no existe un tratamiento úniconi un protocolo terapéutico estandarizadopara mejorar los síntomas del TEA. Por estarazón, se enfatiza la necesidad de que tan-to los profesionales de salud como los cui-dadores permanezcan actualizados con laevidencia científica más reciente en cuantoa intervenciones terapéuticas emergentes3.Lasintervencionespredominantesenelmanejo del TEA han sido de tipo conduc-tual y psicoeducativo. Sin embargo, en losúltimos años ha surgido un creciente interéspor el papel de la nutrición en este trastor-no, dado que muchos pacientes presentancomorbilidades asociadas, tales como en-Artículo de RevisiónABSTRACTIntroduction:Autism spectrum disorder (ASD) is frequently associated with gut dysbiosis and gastrointestinalsymptoms, prompting interest in therapeutic strategies targeting the microbiota, such as probiotic supplemen-tation. This structured narrative review evaluates the effectiveness of probiotics in modulating core symptomsof ASD.Methods:A structured narrative review was conducted following SANRA guidelines. Randomizedcontrolled trials (RCTs) published between March 2015 and March 2025 were retrieved from the EpistemonikosDatabase of Trials. Study selection was performed independently by two reviewers, with discrepancies resolvedby a third. Key data from eight selected RCTs were extracted and synthesized.Results:Most included studiesreported positive outcomes in domains such as gastrointestinal symptom improvement, reduction in repetitivebehaviors, increased social interest, and gut microbiota modulation. Specific strains like Lactobacillus plantarumPS128 showed beneficial effects on neurobehavioral parameters. However, substantial heterogeneity was ob-served in strain types, doses, duration, and assessment tools.Conclusions:Probiotic supplementation appearsto be a promising dietary approach for managing ASD, especially in alleviating behavioral, social, and gas-trointestinal symptoms. Nevertheless, effects are not universal, and further standardized RCTs are necessary tosupport robust clinical recommendations.Keywords:Autism Spectrum Disorder; Probiotics; Intestinal Microbiota; Behavior Disorders.
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 34| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreArtículo de Revisiónfermedades gastrointestinales (EGI), disbio-sis intestinal, celiaquía, epilepsia, alergias eintolerancias alimentarias. Se ha reportadounaelevadaprevalenciadealteracionesmetabólicas y nutricionales (89%), disbiosisintestinal(100%),enfermedadesdeltractogastrointestinal(91%)ydisfuncionestiroi-deas (50%) en personas con TEA4.Estascomorbilidadesguardanunaestre-charelaciónconelestadonutricionalyjustificanlaincorporacióndelanutricióncomo un componente clave en el abor-daje terapéutico del TEA. En particular, elestudio de la microbiota intestinal ha evi-denciado una posible asociación entre sucomposición y los síntomas del trastorno.La suplementación con probióticos ha sidopropuesta como una estrategia promete-dora para modular la disbiosis intestinal y,potencialmente, mejorar aspectos conduc-tuales, comunicativos y sociales en perso-nas con TEA1,3,4.En este contexto, el presente trabajo tienecomo objetivo evaluar la efectividad de losprobióticosenlamodulacióndelossín-tomasdeltrastornodelespectroautista,medianteunarevisión crítica deensayosclínicos aleatorizados (ECA).MétodosDiseño del estudioSe realizó una revisión narrativa estructu-radaguiadapor loscriteriosdecalidadSANRA (Scale for the Assessment of Narra-tive Review Articles) propuesta por Beathgey colaboradores5, con la finalidad de res-ponder a las siguientes preguntas de inves-tigación:¿La suplementación nutricional con probió-ticos es una estrategia efectiva en la mo-dulación de los síntomas del trastorno delespectro autista?Se optó por una revisión narrativa estruc-turada como diseño metodológico debidoa que permite integrar y analizar de for-ma crítica una amplia variedad de estudiosdisponiblessobreeltema,sinlasrestric-cionesmetodológicaspropiasdelasre-visionessistemáticas.Esteenfoquefacilitauna síntesis comprensiva y contextualizada,útil para generar propuestas aplicables enelcampoclínico y accesiblesparatodoel equipo de salud. Además, su flexibilidadmetodológicaresultaadecuadafrenteala constante actualización de la evidenciacientífica, permitiendo una exploración másrápida y adaptable del conocimiento dis-ponible.Criterios de elegibilidadFueron considerados ensayos clínicos alea-torizados(ECA)publicadoseninglésdu-rante el periodo marzo 2015 – marzo 2025,disponibles mediante la base de búsquedaEpistemonikos Database Trials.Fueron excluidos aquellos trabajos que nopertenecieranalacategoríaECA,publi-cados antes de marzo de 2015 o despuésde marzo de 2025, que no estuvieran dis-ponibles de forma completa o mediante elacceso de la biblioteca institucional.Fuentes de informaciónLa fuente de información fue EpistemonikosDatabase Trials, base de datos especializa-da que recopila y organiza ensayos clínicosaleatorizados de relevancia para la tomade decisiones en salud. Esta se alimenta deotrasbasesdedatos:PubMed/MEDLINE,Embase, CENTRAL, ClinicalTrials.gov, WHOICTRP,EU-CTR,Lilacs,ChinaClinical TrialRegistry, entre otros. La última búsqueda serealizó el 3 de abril del 2025.Estrategia de búsquedaSeempleólasiguientecombinacióndedescriptores en salud y operadores bolea-nos:Search:(Autism)AND(Probiotics)Filters:Journal, in the last 10 years, English.Proceso de selección de los estudiosDos autores (JJIA y IPMF) evaluaron de for-ma independiente los ECA’s para determi-nar su elegibilidad basándose en los títulos
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 35| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreArtículo de Revisióny resúmenes, seguido de la evaluación deltexto completo.Se seleccionó los ECA’s que cumplieron loscriterios de inclusión para la extracción dedatos. Para la resolución de desacuerdos ycontroversias se contó con el voto dirimen-te del tercer autor (RRMF), cuando fue ne-cesario. Se empleó la suit ofimática Micro-soft 365 – Excell, como instrumento para larecolección de los descritos más adelanteen la presente metodología.Se identificaron 36 registros (Epistemonikos= 36). Tras aplicar los filtros, se excluyeron13 estudios, quedando 23 para la revisióninicial. Luego de examinar título y resumen,se eliminaron 10 más por tratarse de es-tudios en animales, 1 por centrarse en elefecto prebiótico y 5 por ser estudios endesarrollo sin resultados parciales y 1 porno estar disponible de forma libre ni conFigura 1.Diagrama de flujo ejecutadoacceso institucional, alcanzando en total 6ECA’s obtenidos a partir de la búsquedaestructuradaenEpistemonikos;finalmentefuerónagregados2ECA’sadicionalesapartir de búsqueda manual – no estructu-rada, debido a su relevancia para los finesde la investigación.Proceso de extracción de datosLa extracción de datos se realizó de for-ma manual, con la lectura de los ensayosclínicos aleatorizados, tomando la siguienteinformación clave: autores; número de su-jetos en grupo intervención; número de su-jetos en grupo control; diseño; característi-cas de la intervención; duración; resultados.Estos datos fueron incluidos en la tabla desíntesis narrativa (Tabla 1) que se exponeen resultados.Publicaciones cribadas enbaes a titulo y resumenEpistemonikos n=23)Total de ECA’s incluidos (n=8)Epistemonikos (n=8)Otras fuentes (n=2)IncluidosCribadoPublicaciones eliminadasantes del cribado:Publicaciones distinas aECA's o publicadas fueradel periodo de los últimos10 años (n=13)Publicaciones excluidasdurante cribadoEstudios realizados enanimales(n=10)Estudio centrado enprebióticos (n=1)Estudio no concluido - sinresultados parciales (n=5)Estudio no disponibles deforma libre ni enbiblioteca institucional (n=1)
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 36| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreArtículo de RevisiónAutor-añoGrupo intervenciónGrupo controlDiseñoIntervenciónDuraciónResultadosBilleci, 2022223 niños con TEA23 niños con TEAEnsayo controladoaleatorizado, paralelo,factorialProbióticos (S. thermophilus, B. breve, B. lon-gum, B. infantis, L. acidophilus, L. plantarum,L. paracasei, L. delbrueckii ssp. bulgaricus).Tomas/día y UFC no especificadas.Tomas al día: no especifica.UFC: no menciona.6 mesesReducción de bandas beta y gammafrontopolares, mayor compatibilidad concerebros neurotípicos; disminución de con-ductas repetitivas (RBS-R).Guidetti, 2022630 niños y ado-lescentes con TEA(2-16 años)31 niños y ado-lescentes con TEA(2-16 años)Estudio cruzadoaleatorizado, dobleciego, controlado conplacebo.Probióticos (S. thermophilus, B. longum, L.fermentum, L. salivarius). 2 sobres/día (1°mes), luego 1 sobre/día (2 meses).8 meses(3 meses deintervención + 2meses de lavado+ 3 meses deintervencióncruzada)Mejoras en diversidad beta, síntomas so-cio-relacionales, conductas desadaptativas,síntomas GI y estrés parental.Kong, 20237Parte de 35 niñosy adolescentes conTEA (3-20 años)Parte del mismogrupoECA doble ciego, con-trolado con placebo,análisis post hocFase 1: L. plantarum PS128 (6×10¹⁰ UFC/día)vs placebo oral. Fase 2: misma intervención+ oxitocina intranasal.28 semanasMejoraron los índices autonómicosco-rrelacionados con mejores resultados enSRS (Social Responsiveness Scale) y ABC(Aberrant Behavior Checklist)Li, 2021821 niños con TEA20 niños con TEAEstudio prospectivo,aleatorizado, contro-ladoMezcla de B. longum, L. acidophilus, E.faecalis (>2×10⁷ UFC). 0.5 sobres 3 veces/día,junto a intervención ABA.3 mesesMejoras en comunicación, habilidadessociales y cognitivas; aumento de bacte-rias beneficiosas; reducción de patógenas(Shigella, Clostridium).Santocchi, 2020931 niños preescola-res con TEA (9 consíntomas GI, 22 sin)32 niños con TEA(8 con síntomasGI, 24 sin)ECA doble ciego, 4brazos paralelosVivomixx (8 cepas, 4.5×10¹¹ UFC/paquete): 2paquetes/día (1° mes), luego 1/día (5 meses).6 mesesSin cambios significativos generales. Mejo-ras en síntomas centrales del TEA solo enniños sin síntomas GI.Sherman, 202210Parte de 35 niñosy jóvenes con TEA(3-20 años)Parte del mismogrupoAnálisis post-hoc deun ensayo clínicoaleatorizado dobleciego y controladocon placebo.L. plantarum PS128 (6×10¹⁰ UFC/día). Unatoma al día.16 semanasReducción de carboxihemoglobina (SpCO),correlación con autoanticuerpos; mejorade síntomas centrales del TEA; aumento deLactobacillus, reducción de Escherichia-Shi-gella.Schmitt, 2023117 varones con TEA(15–27 años)8 varones conTEA (15 -27 años)Ensayo clínico aleato-rizado, cruzado, dobleciego, controlado conplaceboSB-121 (2×10¹⁰ UFC L. reuteri, + Sephadex +maltosa); 1 toma/día.70 días (2×28días + 14 lavado)Tratamiento seguro y bien tolerado. Ten-dencia a mejora en conducta adaptativa ymayor interés social. Sin cambios significati-vos en CGI-I ni ABC.Narula Khanna, 20251290 niños con TEA(2–9 años)90 niños con TEAEstudio simple ciego,aleatorizado y contro-lado con placeboProbiótico (12 cepas, 9×10⁶ UFC/sobre, 2veces/día en leche/agua).Cepas: Saccharomyces boulardii, Bifidobac-terium breve, Bifidobacterium brevebifidum,Bifidobacterium animalis lactis, Bifidobacte-rium longum infantis, Lactobacillus reuteri,Lactobacillus rhamanosus, Lactobacillusplantarium, Lactobacillus acidophilus, Lac-tobacillus casie, Lactobacillus delbrueckiibulgaricus, Streptococcus thermophiles.3 meses (dentrode un estudio de18 meses)Disminución de síntomas conductua-les (SRS-2), estereotipias, hiperactividad,letargo, habla inapropiada y síntomas GI.Se recomienda replicar con muestra másamplia.Tabla 1.Síntesis narrativaResultados
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 37| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreLa Tabla 1 presenta una síntesis narrativade ocho ensayos clínicos aleatorizados queevaluaron los efectos de la suplementaciónconprobióticosenpoblaciónpediátricay juvenil con diagnóstico de trastorno delespectro autista(TEA). Todoslosestudiosincluyeron un grupo de intervención, en elque se administraron cepas probióticas es-pecíficas, y un grupo control. Las edadesde los participantes oscilaron entre los 24meses y los 27 años, con predominanciade niños y adolescentes; solo dos estudiosincluyeron adultos jóvenes. La duración delasintervencionesvarióentre28díasyocho meses.Desde el punto de vista metodológico, to-dos los ensayos mostraron un diseño rigu-roso, destacándose los modelos paralelos,cruzados, doble ciego y, en algunos casos,factoriales.Lasintervencionesconsistieronen diversas combinaciones de cepas pro-bióticas,siendofrecuentesStreptococcusthermophilus, Bifidobacterium breve, B. lon-gum,B.infantis,Lactobacillusacidophilus,L. plantarum, L. paracasei y L. delbrueckiisubsp. bulgaricus. Algunos estudios incluye-ron cepas adicionales como L. reuteri, L.rhamnosus, Enterococcus faecalis, Saccha-romyces boulardii, entre otras, con concen-traciones variables de unidades formado-ras de colonias (UFC).Losresultadosclínicosmostraronefectospositivosenmúltiples dimensiones.Sere-portaron mejoras en síntomas nucleares delTEA, como reducción de conductas repeti-tivas, incremento de habilidades sociales ycognitivas, y mejoras en la comunicaciónverbal y expresiva. En el ámbito gastroin-testinal, se observaron beneficios como dis-minución de estreñimiento y diarrea. A nivelneurológico y fisiológico, algunos estudiosevidenciaroncambiosenbiomarcadoresinflamatorios, diversidad microbiana intesti-nal y patrones de actividad cerebral (ban-das beta y gamma, asimetría frontal).Enelplanoconductualy adaptativo,sedocumentó una reducción de la hiperac-tividad,estereotipias,aislamientosocialyhablainapropiada.Unestudioreportóalta seguridad y buena tolerancia del tra-tamiento,conadecuadaadherencia.Sinembargo, algunos trabajos no encontrarondiferenciasestadísticamentesignificativas,especialmente en subgrupos con síntomasgastrointestinales o en estudios con tama-ño muestral reducido, lo que fue señaladocomo una limitación.DiscusiónLos estudios de Billeci2 y Santocchi9 hicieronuso las mismas de cepas probióticas, lascuales fueron administradas por el mismoperiodo de tiempo, siendo 6 meses. Permi-tiendo ser excelentes candidatos para sercomparados. No obstante, los diseños me-todológicos y características de la muestrafueron distintos, lo cual puede explicar lasdiferencias en los resultados observados.Billeci(2) se enfocó en un grupo de 23 ni-ños con TEA, sin especificar subgrupos clí-nicos con comorbilidades como síntomasgastrointestinales.Losresultadosdestaca-ron efectos a nivel de la fisiología neuro-nal, habla de manera específica de unareducción de la actividad cerebral atípicaen bandas beta y gamma en zonas fron-topolares, sugiriendo una modulación fun-cional del cerebro hacia un patrón más tí-pico. Asociado con una mejora conductualpor medio de la reducción en conductasrepetitivas, evaluadas por la escala RBS-R.Resultados que sugieren que la mezcla decepas probióticas escogidas tiene un efec-to positivo en síntomas centrales del TEA,especialmenteenelcomportamientodelindividuo.Mientras que, Santocchi9 hizo uso de unamuestramás variada y grande, segmen-tándolos según la presencia o no de sínto-mas gastrointestinales. Por medio de un es-tudio de tipo doble ciego, grupo placeboy cuatro brazos paralelos. Donde a pesardetener unametodologíamásrigurosa,seobservaronresultadosmásheterogé-neos. No hubo mejorías en los niños consíntomas GI, ni cambios en biomarcadoresinflamatorios o calprotectina fecal, sugirien-do una limitada eficacia en la modulaciónde procesos inflamatorios gastrointestinales.Artículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 38| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreSolo se observaron beneficios en niños sincomorbilidades GI asociadas en el TEA, losque tuvieron mejoras en los síntomas nu-cleares del TEA.Se puede detectar una gran diferencia yuna clave que es que mientras Billeci(2), uti-lizaron medidas neurofuncionales y conduc-tuales específicas, Santocchi9 se enfocaronen síntomas clínicos generales y biomarca-dores inflamatorios. Esta variación podríaser la causa de que el mismo tratamientoprobiótico produzca resultados distintos.Los dos estudios evaluaron una misma in-tervención probiótica con la misma dura-ción, pero sus diferencias metodológicas yen el enfoque de evaluación llevaron a re-sultados distintos. Mientras el estudio reali-zado por Billeci evidencia una mejora en laactividad cerebral y conductas repetitivasen niños con TEA, el proyecto de Santocchireporta beneficios solo en niños sin sínto-mas gastrointestinales, lo que lleva a unadeducción de que las comorbilidades GIpodrían influir de manera negativa en laefectividad del tratamiento probiótico. Ha-ciendo énfasis en la necesidad de conside-rar subgrupos clínicos y las posibles varia-bles de evaluación específicas al investigarel efecto de probióticos en el TEARespecto a los estudios realizados por Sher-man10 y Schmitt11, específicamente al hablarde metodología se observa que Ambos es-tudios fueron ensayos aleatorizados, dobleciego y controlados con placebo, aunquecon diferencias claves. Sherman10 se basaen un análisis post hoc, lo que significa quelos datos fueron analizados retrospectiva-mente a partir de un estudio que fue rea-lizado previamente. Algo que puede llegarlimitar el control sobre las variables. Mien-tras queSchmitt11hizo uso deun diseñocruzado, en el que todos los participantesrecibieron el tratamiento y el placebo en sumomento.Se puede analizar que la población utiliza-da en el estudio de Sherman(10), es ampliacon un rango etario de 3-20 años, sin es-pecificar sexo ni condiciones clínicas adi-cionales. Mientras que Schmitt11, incluyó unamuestra muy pequeña de 15 varones entre15-27 años. No incluyeron mujeres ni eva-luaronsíntomasgastrointestinales,locualreduceladiversidadyrepresentatividaddel estudio.El estudio de Sherman(10) utilizó una cepaúnica y específica (Lactobacillus plantarumPS128) con una dosis alta de 6 × 10¹⁰ UFC/día, en comparación con el proyecto deSchmitt(11), el cual, usó un producto com-plejo SB-121 con dosis de 2 x 1010 UFC deLactobacillus reuteri + 200 mg de Sepha-dex+ 74 mM de maltosa. Los dos últimos,son compuestos no probióticos, que fueronutilizados con la finalidad de ser sustratospara mantener con vida a la bacteria. Parala intervención para el grupo placebo delsegundoestudioseutilizaronlosmismossustratos a excepción del SAB-121 y Lacto-bacillus reuteri.ComoresultadoselproyectodeSher-man(10)informótenerbeneficiosconsis-tentes en biomarcadores, la reducción deSpCO, lo que pude sugerir mejoras a niveldel estrés oxidativo, mientras que en la mi-crobiota intestinal se presenció una mejo-ra en la diversidad, aumento especifico deLactobacillus, y una reducción de micror-ganismospatógenoscomoEscherichiayShigella. Al igual que se mostró una mejoraen síntomas los síntomas nucleares del TEA,sugiriendo tener un efecto relevante.En comparación con los resultados de Sch-mitt(11), que, aunque mostró que SB-121 fueseguro y bien tolerado, no obtuvo mejorassignificativas estadísticamente. Las mejorasfueroncaracterizadasporsutendenciapositiva, pero no lograron alcanzar signi-ficancia.Siselogróobservar unposibleaumento del interés social sugerido por elmovimientoocular,perolasherramientasdeevaluaciónmásestandarizadasABC,CGI-I no lograr identificar cambios signifi-cativos.Ambos estudios estuvieron presentes a li-mitaciones, aunque Sherman10 no reportalimitaciones explícitas, el hecho de ser unanálisis post-hoc podría implicar riesgo desesgos por selección de datos o hipótesisno predefinidas. A la vez que Schmitt11, se-ñala varias limitaciones importantes comoArtículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 39| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - Diciembreuna muestra pequeña, no incluyeron mu-jeres, no se evaluaron síntomas GI, y lasmediciones de oxitocina fueron poco con-cluyentes. Limitaciones que podrían haberimpedido detectar diferencias significativas.Aunqueambosestudiosutilizaroncepasespecíficas de probióticos y diseños con-trolados, los resultados difieren tanto en im-pacto como en claridad. Sherman10 ofreceevidencia más sólida de beneficios clínicosymicrobiológicos.Sinembargo,Schmitt11aporta datosprometedoresen cuanto ala seguridad y posibles beneficios socialesdel SB-121, pero por el tamaño de muestra,el diseño complejo cruzado y la falta deresultados significativos limitan sus conclu-siones. No obstante, siguiere ser una basepara realizar estudios más amplios.Por otro lado, el estudio realizado por Gui-detti6 usa una mezcla de 4 cepas de bac-teriasprobióticasqueincluyenBifidobac-terium,Streptococcus,yespeciesmenoscomunescomo,Ligilactobacillus y Limosi-lactobacillus, lo que indica un enfoque demodulación microbiana más amplio. A dife-rencia que Kong7 emplea una cepa únicaLactobacillus plantarum PS128, pero en lasegunda fase hace intervención combina-da con oxitocina intranasal, lo cual añadeun componente neuroendocrino a la inter-vención, pero a la vez podría sesgar lasmejorar realcionadasúnicamente conlosprobióticos.Guidetti6 incluye una población más diver-sa en edad, una población que va desde24 meses a 16 años, mientras que Kong7se centraenniños de 3 a 20 años.Sinespecificar el sexo. Es cierto que las dospoblaciones están dentro del rango pediá-trico - adolescente, pero Guidetti y cola-boradores incluyen niños muy pequeños ysi hacen mención a la exclusión de niñoscon problemas GI como Crohn, colitis y en-fermedad celiaca, a diferencia de Kong ycolaboradores.Guidetti6 tiene un diseño cruzado con fasedelavado,loquepermitecompararelefecto del probiótico en cada sujeto bajolas dos posibles condiciones, controlandovariabilidadindividual.AdiferenciaqueKong7 hace uso de diseño secuencial, en elcual la fase oral se sigue de una fase com-binada con oxitocina. Este diseño permiteobservar efectos acumulativos o sinérgicos,peronoincluyefasedelavado,loquepuede dejar efectos residuales.El estudio de realizado por Guidetti6 reportaresultados de disminución en la diversidadbetadelamicrobitaintestinal,reducciónde síntomas gastrointestinales y por utlimoreporta mejoras en la conducta socio-rela-cional y el estrés parental, lo que implica unimpacto directo e indirecto en el entornofamiliar.A diferenciadeKong7,quenosemen-cionancambiosmicrobianosnisíntomasGI, pero si muestra mejora en los índicesautonómicos correlacionados con mejoresresultados en las escalas SRS y ABC, mejo-rías que sugieren un avance en la funciónsocial y conductas anómalas.En cuanto al estudio de Li8 se observa quelasuplementaciónconunacombinacióndeBifidobacteriumlongum,LactobacillusacidophilusyEnterococcusfaecalisconunaduracióndetresmesesacompaña-dadeunaintervencióndeanálisiscon-ductual aplicado (ABA,por sus siglaseninglés)entre28a35horasalasema-na. Resultó en mejoras significativas a nivelconductual y cognitivo en niños con TEA.Reportandose mejoras en la comunicaciónexpresiva y verbal, y en las habilidades so-ciales. Además, se observó una mejora dela microbiota intestinal, en donde se vio unaumento en el número de Bifidobacterium,Lactobacillus,Ruminococcus,PrevotellayBlautia,alavezquesediounadismi-nución de bacterias patógenas Shigella yClostridium. Sugiriendo tener gran potencialenlamodulaciónmicrobiana,específica-mente en la diversidad alfa y en los sínto-mas asociados del TEA.Esimportantehacermención,queesteestudiopresentalimitacionesimportantes,como un tamaño de muestra reducido (41participantes) y la ausencia de herramien-tas estandarizadas para la medición de lossíntomas del TEA, lo que restringe la gene-ralización de sus resultados.Artículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 40| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreEncontraste,elestudiomásrecientedetodos realizado por Narula Khanna12 inclu-yeunamuestrasignificativamentemayor,muestra que esta conformada por por 180niños con TEA con un rango etario de 2a 9 años, a los que se les dividió equita-tivamenteentreel grupo deintervencióny el grupo control. Los participantes reci-bieron durante tres meses una mezcla de12 cepas probióticas, incluyendo bacteriasde los géneros Bifidobacterium, Lactobaci-llus y Streptococcus, así como la levaduraSaccharomyces boulardii. Esta compleja in-tervnecion y de múltiples cepas fue aso-ciada con una reducción estadísticamentesignificativa en la gravedad de los síntomasdel TEA, específicamente conductuales, quefueron evaluados mediante la escala SRS-2. Se evidenció una disminución del letargoy el aislamiento social en un 40%, de lasestereotipias en un 37.7%, de la hiperacti-vidad en un 34.44% y de la presencia dehabla inapropiada en un 32.22%. Además,sereportaronmejorasensíntomasgas-trointestinalescomoelestreñimientoyladiarrea.Adiferenciadelprimerestudio,NarulaKhanna12 aplicaron un enfoque cuantitativoy estandarizado para la evaluación clínica,dándole solidez metodológica. A pesar deque el estudio fue simple ciego, el tamañodelamuestrayladiversidaddecepasutilizadas fortalecen su validez. Sin embar-go, los autores reconocen la necesidad devalidarestoshallazgosenmuestrasaúnmás amplias y con un seguimiento a largoplazo.El metaanálisis realizado por He13, con ob-jetivo deevaluar losefectos delospro-bióticos en pacientes con TEA, que inclu-yó a 7 estudios, llega a la conclusión quelos resultados aún no son concluyentes, laevidenciasugiereunpotencialterapéuti-co real de los probióticos, especialmentecuando se usan en combinación, en niñosmás pequeños, con duraciones prolonga-das y diseños metodológicos más sólidos.Mientras que al observar los resultados delos estudios utilizados en la Tabla 1, se veque 6 de 8 estudios mostraron mejoras conevidencias solidas en los síntomas centralesdel TEA.Donde uno de los dos estudios excluidoseselestudiorealizadoporSantocchi(9),donde no hubo cambios significativos enniños de edad preescolar, pero si eviden-cia que en niños sin síntomas GI lograronmejorar los síntomas centrales, atribuyendola culpa de los bajos resultados al acom-pañamiento de síntomas GI. Pero a su vezlos autores mencionan que se si bien seutilizó la escala de observación diagnósticadel autismo (ADOS) y está es estándar deoro para diagnosticar y evaluar la presen-cia de síntomas característicos del autismo,cuestionan su eficacia para la diagnosticarmejoras en los síntomas centrales del TEA.Asimismo, los autores hacen énfasis en elhallazgo novedoso de que en pacientes sincomorbilidades GI si se presentaron mejo-ras, sugiriendo realizar más estudios.El segundo estudio que no asevera resul-tados benéficos en síntomas nucleares delTEA eselestudio realizado por Schmitt11,estudio que, a pesar de su excelente ad-herencia,hubobastanteheterogeneidadenlosresultados.Siselograroneviden-ciarmejorasdireccionalesevaluadasporla escala de VABS-3, pero estas mejorasno fueron corroboradas por otras escalascomo CG-I y ABC. Los autores mencionanque las limitaciones del estudio no lo con-vierten en uno con gran significancia comopara ser rechazado o aceptado como evi-dencia científica sólida, limitaciones comoun tamaño de muestra reducido, nula in-clusión a mujeres, el lavado gástrico postintervención con probióticos y la escasezde evaluación de los síntomas GI post in-tervención. No obstante, los autores por laobservaron una tendencia positiva en el in-terés social y posibles mejoras en los sínto-mas centrales del TEA, por lo que sugierenrealizar estudios con menores limitaciones yuna muestra más significativa.A pesar de los hallazgos relevantes que evi-dencianunaposiblerelaciónbeneficiosaentre la suplementación con probióticos y lamejora de síntomas en personas con TEA,esta revisión presenta varias limitaciones queArtículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 41| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - Diciembredeben ser consideradas. En primer lugar, laheterogeneidad metodológica de los ensa-yosclínicosincluidos,tantoeneltipo decepas utilizadas, como en la duración deltratamiento, las dosis administradas y las ca-racterísticas de las poblaciones estudiadas,dificulta la comparación directa entre estu-dios y la generalización de los resultados.A la vez que se presentan estudios que nobrindan información al respecto.Asimismo,muchos de los estudios revisados presentantamañosmuestralesreducidos, y periodosde seguimiento cortos, lo que limita la soli-dez de las conclusiones obtenidas y la po-sibilidad de identificar efectos a largo plazo.Además,dado queestainvestigaciónsebasó en una revisión narrativa estructura-da, no se aplicaron herramientas formalespara evaluar el riesgo de sesgo ni se rea-lizómetaanálisis,loquepodríainfluir enla objetividad de la síntesis realizada. Otralimitación importante radica en el accesoa la literatura: si bien se utilizó una estrate-gia de búsqueda rigurosa, es posible quealgunos estudios relevantes no hayan sidoincluidos por estar publicados en bases dedatosno accesiblesoenidiomasdistin-tos al inglés o español. Estas limitacionessubrayan la necesidad de futuras investiga-ciones que utilicen diseños metodológicosmás robustos, con criterios de inclusión es-tandarizados, muestras más amplias y eva-luacionesalargoplazo,paraestablecerrecomendaciones clínicas sólidas sobre eluso de probióticos en el tratamiento com-plementario del TEA.Recomendaciones en base a la evidenciaA partir de la síntesis narrativa de los ensa-yos clínicos incluidos, se pueden proponerrecomendaciones preliminares sobre el usode probióticos en pacientes con TEA, con-siderando la especificidad de cada inter-vención y los resultados observados:yUso de mezclas multicepas:En ni-ños con TEA, las combinaciones multi-cepa parecen ser eficaces para reducirconductas repetitivas y mejorar ciertosbiomarcadores neurológicos. El estudiode Billeci2, con una intervención de seismeses, reportó mejoras en escalas decomportamiento y en la actividad ce-rebral.yIntervencionessostenidas:Guidetti6evidenció mejoras en conducta, relacio-nes sociales, estrés parental y síntomasgastrointestinalestrasochomesesdeintervención, lo que respalda el uso pro-longado de probióticos.yLactobacillus plantarum PS128:Estacepamostróefectospositivosensín-tomas centrales del TEA, responsividadsocial y diversidad microbiana intestinal,tanto en monoterapia como combina-da con oxitocina intranasal7,10, lo que laposiciona como una candidata prome-tedora.yComplementopsicoterapéutico:Elestudio de Li8 mostró que la combina-cióndeprobióticosconterapiaABApotenció los efectos sobre habilidadescomunicativas, cognitivas y sociales, su-giriendo un rol como terapia adyuvante.ySíntomasgastrointestinalescomomoduladores de respuesta:En el estu-dio de Santocchi9, los efectos positivosse observaron únicamente en niños sinsíntomas digestivos, lo que indica quela sintomatología gastrointestinal puedeinfluir en la eficacia de los probióticos.ySeguridad y tolerancia:Schmitt11 de-mostróquelaformulaciónSB-121fuesegura, bien tolerada y con buena ad-herencia en adolescentes y adultos jó-venes, aunque con muestra limitada.yFormulacionescomplejas:NarulaKhanna12 observó mejoras conductualesy gastrointestinalestrastresmesesdesuplementacióncon 12cepas,aunquedestaca la necesidad de estudios conmayor poder estadístico.ConclusionesExisteevidenciacientíficaemergentequerespalda el uso de probióticos como unaintervención potencialmente efectiva en elmanejo del trastorno del espectro autistaArtículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 42| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - Diciembre(TEA), especialmente en la mejora de sín-tomas conductuales, sociales y gastrointes-tinales. No obstante, la magnitud de estosbeneficios varía considerablemente segúnfactores metodológicos, clínicos y microbio-lógicos propios de cada estudio.La mayoría de los ensayos clínicos aleato-rizados analizados reportaron efectos po-sitivos en al menos uno de los siguientesdominios: modulación de la microbiota in-testinal,mejoría desíntomas gastrointesti-nales, reducción de conductas repetitivas,incremento del interés social o avances enescalas clínicas validadas como SRS, ABC yRBS-R. En particular, investigaciones comolasdeBilleciet al.(2022),Guidettiet al.(2022), Kong et al. (2023), Li et al. (2021),Sherman et al. (2022) y Narula Khanna etal. (2025) evidencian mejoras en la sinto-matología central del TEA, lo que sugiereun posible beneficio terapéutico con impli-caciones en la calidad de vida de estospacientes.Este trabajo logró responder los dos pri-meros objetivos específicos: a través de lapresentación de una tabla resumen con losprincipales ECA incluidos (Tabla 3) y el aná-lisis crítico de sus hallazgos en la secciónde discusión. Asimismo, se abordó el tercerobjetivo específico al formular recomenda-ciones basadas en la evidencia, conside-rando las variaciones observadas en cuan-to a las cepas utilizadas, dosis, duración detratamiento y herramientas de evaluación.Se destacan como relevantes cepas comoLactobacillus plantarum PS128, que mostróefectos positivos en parámetros neurocon-ductuales y microbiológicos (Sherman et al.,2022),asícomoformulacionesmulticepamás complejas utilizadas por Billeci et al.(2022) y Narula Khanna et al. (2025), quese asociaron con mejoras en conductas re-petitivas y habilidades sociales.En síntesis, si bien los resultados permitenconsiderar la suplementación con probióti-cos como una estrategia prometedora enel abordaje nutricional del TEA, sus efec-tos no son universales ni garantizados. Laeficaciadependedefactorescomolascaracterísticas individuales del paciente, lacepa empleada, la presencia de comorbili-dades y el diseño del estudio. Se requierenfuturos ensayos clínicos aleatorizados conmayor tamaño muestral, cepas bien carac-terizadas, dosis estandarizadas, herramien-tas diagnósticas validadas y seguimientosalargoplazo,quepermitanestablecerprotocolos clínicos sólidos y aplicables a lapráctica nutricional.Información administrativa del artículoNota del EditorLa Revista Ecuatoriana de Pediatría perma-nece neutral con respecto a los reclamosjurisdiccionales en mapas publicados y afi-liaciones institucionales.Originalidad del artículoLaRevistaEcuatorianadePediatríaga-rantiza que el artículo es original y sin re-dundancia, el sistema antiplagio de nues-tra revista reportó similitud menor al 2%, elanálisis está disponible en:Acceso abiertoEste artículo tiene la licencia de CreativeCommonsAttribution4.0CC-BY-NC-SA.,que permite el uso, el intercambio, la adap-tación, la distribución y la reproducción encualquiermediooformato,siemprequeotorgue el crédito adecuado al autor ori-ginal y a la fuente. Usted no puede haceruso del material con propósitos comercia-les. Se debe proporcionar un enlace a lalicencia Creative Commons e indicar si serealizaroncambios.Lasimágenesuotromaterial de terceros en este artículo estánincluidos en la licencia Creative Commonsdel artículo.Para ver una copia deestalicencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/deed.es.Artículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 43| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreDeclaraciones ÉticasConflictos de interesesLos autores declaran no tener conflictos deintereses.FinanciamientoLos autores realizaron el financiamiento delos gastos incurridos en la producción deeste artículo.Contribuciones de los autoresJJIA: Adquisición de datos, análisis o inter-pretación de los datos, redacción del ma-nuscrito.IPMF: Adquisición de datos, análisis o inter-pretación de los datos, redacción del ma-nuscritoRRMF: Idea de investigación, conceptuali-zación del diseño, revisión crítica del ma-nuscrito.Todos los autores leyeron y aprobaron laversión final del manuscritoBibliografía1.OMS. Autismo [Internet]. 2023 [cited 2025 Apr 26]. Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/autism-spectrum-disorders2.Alcalá GC, Ochoa Madrigal MG, Alcalá GC, Ochoa Madrigal MG. Trastorno del espectro autista (TEA).Revista de la Facultad de Medicina (México) [Internet]. 2022 Jan 10 [cited 2025 Apr 26];65(1):7–20. Availa-ble from: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-17422022000100007&lng=es&nrm=i-so&tlng=es3.Nova R, Morales G, Ahumada D, Nova R, Morales G, Ahumada D. Factores nutricionales y alimentariosasociados al desarrollo y comportamiento del Espectro Autista: Un resumen de la evidencia. Revista chilenade nutrición [Internet]. 2022 Dec 1 [cited 2025 May 2];49(6):753–9. Available from: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182022000700753&lng=es&nrm=iso&tlng=es4.Baethge C, Goldbeck-Wood S, Mertens S. SANRA—a scale for the quality assessment of narrative reviewarticles. Res Integr Peer Rev [Internet]. 2019 Dec 26 [cited 2025 Jun 8];4(1):1–7. Available from: https://resear-chintegrityjournal.biomedcentral.com/articles/10.1186/s41073-019-0064-85.Billeci L, Callara AL, Guiducci L, Prosperi M, Morales MA, Calderoni S, et al. A randomized controlled trialinto the effects of probiotics on electroencephalography in preschoolers with autism. Autism [Internet]. 2022Jan 1 [cited 2025 Jun 8];27(1):117. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9806478/6.Guidetti C, Salvini E, Viri M, Deidda F, Amoruso A, Visciglia A, et al. Randomized Double-Blind CrossoverStudy for Evaluating a Probiotic Mixture on Gastrointestinal and Behavioral Symptoms of Autistic Children.J Clin Med [Internet]. 2022 Sep 1 [cited 2025 Jun 8];11(18):5263. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9504504/7.Kong XJ, Kang J, Liu K. Probiotic and intra-nasal oxytocin combination therapy on autonomic function andgut-brain axis signaling in young children and teens with autism spectrum disorder. J Psychiatr Res [Inter-net]. 2023 Oct 1 [cited 2025 Jun 8];166:1–9. Available from: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0022395623004004?via%3Dihub#sec48.Li YQ, Sun YH, Liang YP, Zhou F, Yang J, Jin SL.Chinese Journal of Contemporary Pediatrics [Internet]. 2021Nov 9 [cited 2025 Jun 8];23(11):1103. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8580031/9.Santocchi E, Guiducci L, Prosperi M, Calderoni S, Gaggini M, Apicella F, et al. Effects of Probiotic Supple-mentation on Gastrointestinal, Sensory and Core Symptoms in Autism Spectrum Disorders: A RandomizedControlled Trial. Front Psychiatry [Internet]. 2020 Sep 25 [cited 2025 Jun 8];11:550593. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7546872/10.Sherman HT, Liu K, Kwong K, Chan ST, Li AC, Kong XJ. Carbon monoxide (CO) correlates with symptomseverity, autoimmunity, and responses to probiotics treatment in a cohort of children with autism spectrumdisorder (ASD): a post-hoc analysis of a randomized controlled trial. BMC Psychiatry [Internet]. 2022 Dec 1[cited 2025 Jun 8];22(1):536. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9358122/Artículo de Revisión
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 44| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembrePara referenciar aplique esta cita:Illánez Ávila JJ, Mera Flores IP, Mera Flores RR. Efecto de la suplementación con probióticos en el Trastornodel Espectro Autista: Revisión de Ensayos Clínicos Aleatorizados. REV-SEP [Internet]. 12 de diciembre de 2025;26(3):32-44. Disponible en: https://rev-sep.ec/index.php/johs/article/view/336Artículo de Revisión11.Schmitt LM, Smith EG, Pedapati E V., Horn PS, Will M, Lamy M, et al. Results of a phase Ib study of SB-121,an investigational probiotic formulation, a randomized controlled trial in participants with autism spectrumdisorder. Sci Rep [Internet]. 2023 Dec 1 [cited 2025 Jun 8];13(1):1–12. Available from: https://www.nature.com/articles/s41598-023-30909-012.Narula Khanna H, Roy S, Shaikh A, Chhabra R, Uddin A. Impact of probiotic supplements on behaviouraland gastrointestinal symptoms in children with autism spectrum disorder: A randomised controlled trial. BMJPaediatr Open [Internet]. 2025 Mar 4 [cited 2025 Jun 9];9(1):e003045. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11881170/13.He X, Liu W, Tang F, Chen X, Song G. Effects of Probiotics on Autism Spectrum Disorder in Children: A Syste-matic Review and Meta-Analysis of Clinical Trials. Nutrients [Internet]. 2023 Mar 1 [cited 2025 Jun 10];15(6):1415.Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10054498/