Pericarditis aguda y miocardiopatía chagásica en un lactante:presentación engañosa como gastroenteritis en urgenciasAcute pericarditis and Chagas cardiomyopathy in an infant: mislea-ding presentation as gastroenteritis in the emergency departmentRevista Ecuatoriana de PediatríaEditorial:Sociedad Ecuatoriana de Pediatría (Núcleo de Quito, Ecuador)Tipo de estudio:Reporte de CasoÁrea de estudio:PediatríaPáginas:52-58Codígo DOI:https://doi.org/10.52011/RevSepEc/e350URL:https://rev-sep.ec/index.php/johs/article/view/350RESUMENLa enfermedad de Chagas, causada por Trypanosoma cruzi, continúa siendo un problema de salud públicaen regiones endémicas, donde la transmisión oral ha incrementado su relevancia epidemiológica. Se presentael caso de una lactante de 11 meses que consultó por fiebre, exantema generalizado y diarrea. Los estudiosiniciales evidenciaron anemia moderada e inflamación sistémica. Ante la persistencia de los síntomas durantela hospitalización, se realizaron exámenes complementarios que revelaron leucocitosis, organomegalias y com-promiso cardiaco caracterizado por alteraciones de la repolarización y pericarditis con derrame progresivo.Aunque la mayoría de las pruebas parasitológicas directas fueron negativas, la gota gruesa confirmó la pre-sencia de tripomastigotes de T. cruzi. Se inició manejo sintomático y tratamiento con benznidazol, con poste-rior traslado a un centro de mayor complejidad, donde la evolución clínica fue favorable. Este caso destacala importancia de considerar la enfermedad de Chagas dentro del diagnóstico diferencial en lactantes confiebre y manifestaciones sistémicas inespecíficas, especialmente en contextos de riesgo para transmisión oral.Palabras clave:Tripanosomiasis Americana, enfermedad de chagas, fiebre de origen desconocido,pericarditis, pediatría.ABSTRACTChagas disease, caused by Trypanosoma cruzi, continues to be a public health problem in endemic regions,where oral transmission has increased its epidemiological relevance. We present the case of an 11-month-oldinfant who was referred for fever, generalized rash, and diarrhea. Initial studies showed moderate anemia andsystemic inflammation. Given the persistence of symptoms during hospitalization, additional tests were perfor-med, revealing leukocytosis, organomegaly, and cardiac involvement characterized by repolarization abnor-Reporte de CasoJulio César Velasco Castro1, Duván Felipe Velandia Siabato1, Alina Patricia Sierra Andrade1,Gieselle Juliana Fragozo Plata1, Mónica Liseth Holguín Barrera1, Lorena García Agudelo11.Hospital Regional de la Orinoquia, Yopal, Colombia.Julio César Velasco Castrohttps://orcid.org/0000-0003-3580-8221Duván Felipe Velandia Siabatohttps://orcid.org/0009-0004-5086-1121Alina Patricia Sierra Andradehttps://orcid.org/0000-0002-2210-1596Gieselle Juliana Fragozo Platahttps://orcid.org/0000-0002-1977-6728Mónica Liseth Holguín Barrerahttps://orcid.org/0000-0001-7925-3999Lorena García Agudelohttps://orcid.org/0000-0001-9557-0900Correspondencia:juliovelascoinvestigacion@gmail.comRecibido: 10/ene/2025 - Aceptado: 12/feb/2025 - Publicado: 29/dic/2025
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 53| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - Diciembremalities and pericarditis with progressive effusion. Although most direct parasitological tests were negative, thicksmear microscopy confirmed the presence of T. cruzi trypomastigotes. Symptomatic management and treat-ment with benznidazole were initiated, followed by transfer to a more complex center, where the clinical coursewas favorable. This case highlights the importance of considering Chagas disease in the differential diagnosisof infants with fever and nonspecific systemic manifestations, especially in contexts of risk for oral transmission.Keywords:American trypanosomiasis, chagas disease, fever of unknown origin, pericarditis, pediatrics.neral, anorexia y fiebre,mientras queenotros casos se observan síntomas menosfrecuentes,comodolorabdominal,náu-seas, vómito y diarrea. Debido a su similitudcon los cuadros de gastroenteritis viral obacteriana, estas manifestaciones puedengenerarconfusióndiagnósticayretrasarel tratamiento oportuno. Por ello, la piedraangular paraeldiagnóstico delatrans-misiónoraldelaECesunaanamnesisexhaustiva que permita identificar posiblesfuentes de exposición —particularmente laingestión de alimentos o bebidas contami-nadas—, junto con una adecuada sospe-cha epidemiológica en zonas endémicas yel apoyo de estudios parasitológicos4.Las pruebas parasitológicas directas parala detección de T. cruzi incluyendo el micro-método, el método de concentración pormicrohematocrito, la gota gruesa, el frotis oextendido de sangre periférica y el examendirecto de sangre fresca, constituyen el es-tándar dereferenciaparael diagnósticode la enfermedad de Chagas en fase agu-da. En cuanto al tratamiento, los agentestripanocidas recomendados son nifurtimoxy benznidazol, los cuales presentan buenatolerancia en la población pediátrica y, enla mayoría de los casos, logran la erradi-cación completa del parásito4,5.El objetivo de este informe es describir elcaso de una lactante menor con pericar-ditisagudaasociadaamiocardiopatíachagásica de transmisión oral, vinculada alconsumo de productos lácteos no pasteuri-zados en una zona rural del departamentode Casanare, Colombia.Caso clínicoLactante femenina de 11 meses, nacida atérmino(40semanas)porpartovaginal,concontrolesprenatalesadecuadosyIntroducciónLaenfermedaddeChagas(EC)esunainfección parasitaria causada por el pro-tozoarioTrypanosomacruzi,cuyadistri-buciónserelacionaestrechamenteconcondiciones sociodemográficas y culturalesvulnerables1. De acuerdo con la Organiza-ción Panamericana de la Salud (OPS) y laOrganización Mundial de la Salud (OMS),la EC es considerada una enfermedad tro-pical desatendida que afecta predominan-temente a poblaciones de bajos ingresosen regiones endémicas de América Latina.Se estima que 70 000 personas están enriesgo de adquirir la infección y aproxima-damente 6 millones ya se encuentran infec-tadas, registrándose alrededor de 30 000nuevos casos anualespor todaslas víasde transmisión. Esta carga epidemiológicase asocia con una mortalidad cercana a12000defuncionesalañoentodoslosgrupos etarios1,2.LaECcontinúasiendounaenfermedadsubestimada y, en muchos casos, insuficien-temente comprendida por los clínicos. Aun-que la vía vectorial se reconoce tradicio-nalmente como el principal mecanismo detransmisión, persiste un conocimiento limita-do sobre las demás formas de contagio. Enparticular, la transmisión oral ha adquiridouna importancia creciente en zonas endé-micas, asociada al consumo de bebidas yalimentos contaminados con heces de tria-tominos,principalmenteRhodniusprolixus,Triatoma dimidiata y Triatoma infestans quecontienentripomastigotesmetacíclicosin-fectantes de T. cruzi. Este modo de trans-misiónrepresentaunproblemadesaludpúblicaenexpansión,conimplicacionesepidemiológicasyeconómicassignificati-vas para los sistemas sanitarios3,4.Los individuos que adquieren EC por trans-misión oral suelen presentar malestar ge-Reporte de Caso
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 54| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreReporte de Casopruebas negativas para infecciones perina-tales, incluida serología para enfermedadde Chagas. Reside en un área rural juntoa sus abuelos maternos y recibía alimenta-ción complementaria con leche bovina nopasteurizada.La paciente acudió al servicio de urgenciaspor un cuadro clínico de un día de evolu-ción, caracterizado por fiebre no cuantifi-cada y episodios eméticos ocasionales, sinsignos de deshidratación. La analítica san-guínea inicial no mostró alteraciones, la pa-ciente se encontraba estable, afebril y consignos vitales dentro de rangos normales.Se consideró un pródromo gastrointestinaly se decidió su egreso hospitalario.Cincodíasdespués,lapacienteacudiónuevamente al servicio de urgencias debi-do a fiebre intermitente no cuantificada, sinpatrón horario definido, acompañada dellanto lábil, edema en rostro y extremida-des superiores e inferiores, y rash cutáneogeneralizado. La abuela refirió la adminis-tración de acetaminofén como antipirético,sin mejoría de los síntomas. Al quinto día,sepresentódiarrealíquida,abundante yfétida, con aproximadamente seis deposi-ciones diarias, sin antecedente de lesionescutáneas previas.El examen físico al ingreso mostró un pesode 10,4kg, talla de 73,5cm, frecuencia car-díaca de 180lpm y temperatura de 37,7°C.Seobservaronadenomegaliasmúltiples,menores de 1cm de diámetro, en cade-nas cervical anterior, axilar e inguinal. Enel abdomen evidenciaron hepatomegalia yesplenomegalia, y la piel presentaba pali-dez generalizada. Los estudios de labora-torio iniciales revelaron anemia moderada,microcítica e hipocrómica, y proteína C re-activa elevada; los demás parámetros fue-ron normales (Tabla 1). Iniciaron tratamientocon líquidos endovenosos, sulfato de zinc yprobióticos.Abreviaturas: VCM; volumencorpuscular medio.HCM;Hemoglobinacorpuscular media.proteína C reactiva; PCR. XC; por campo, TGO; transaminasa glutámico-oxalacética. TGP;transaminasa glutámico-pirúvica. Fuente: Los autores.LaboratoriosResultadosHemogramaLeucocitos11.34*10^3/mm^3Neutrófilos31.6 %Linfocitos65 %Plaquetas331* 10^3/mm^3Hemoglobina9.3 g/dLVCM68.4 UM3HCM22.7 pgUroanálisisColor / aspectoAmarillo / turbiopH5.0Leucócitos0-2 por campoHematies0-2 por campoBacteriasEscasasMoco+Analítica sanguíneaPCR192 mg/LGlucosa101 mg/dLCoproscópicoBlastocystis spp. / bacterias3-5 por campo / flora normallevaduras+pH8Leucocitos1-3 por campoHemogramaLeucocitos20.96*10^3/mm^3Hemoglobina9.5 g/dLAnalítica sanguíneaProcalcitonina6.73 ng/mLTGO38 u/LTGP27 u/LCreatinina0.48 mg/dL
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 55| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreAl quinto día de hospitalización, el pacien-te continuó presentando fiebre de 38°C,múltiplesepisodioseméticosrelacionadoscon la ingesta de alimentos, y deposicionesdiarreicas, sin presencia de moco ni san-gre.Losestudiosparaclínicosinicialesnoevidenciaron alteraciones relevantes; por lotanto, se decidió ampliar los diagnósticosdiferenciales y solicitar estudios adicionalescon el fin de identificar la etiología de lasintomatología.Inicialmente,losmédicostratantessospe-charon que se trataba de una gastroen-teritis aguda y una bacteriemia en estudio,por lo que seinició manejo con ceftria-xona 500 mg intravenosa cada 12 horas.Los estudios solicitados previamente revela-ron los siguientes hallazgos: radiografía detóraxevidenciócardiomegalia;ecografíaabdominal mostró hepatomegalia y esple-nomegalia;procalcitoninayleucocitosseencontraban elevados; prueba de Rosa deBengala negativa; función hepática y renaldentrodelímitesnormales;coproscópicosin alteraciones (Tabla 1); extendido de san-greperiférica,métododeconcentraciónmicrométodo y examen directo de sangrefresca no evidenciaron formas parasitariasde T. cruzi. Sin embargo, la gota gruesademostró la presencia de tripomastigotesde T. cruzi (Figura 1). En consecuencia, seajustó el tratamiento farmacológico, inician-do benznidazol 50 mg vía oral cada 12 ho-ras, y se continuó con ceftriaxona debidoa la sospecha de coinfección bacteriana.El informe final de hemocultivos fue negati-vo. Dado que la paciente permaneció febrildurante la hospitalización y existía alta sos-pecha clínica de pericarditis, se realizó unecocardiograma transtorácico, el cual evi-denció función sistólica del ventrículo izquier-do de 74,6%, pericardio engrosado y refrin-gente, con derrame pericárdico de 15 mm,sin signos de taponamiento cardiaco (Figura2). El electrocardiograma mostró trastornosgeneralizados de la repolarización.Considerando los riesgos de complicacio-nes y las limitaciones de la institución, lapaciente fue trasladada a un hospital dealta complejidad con unidad de cuidadosintensivos pediátricos (UCIP). En el ecocar-diograma transtorácico de control, se con-firmó el diagnóstico de pericarditis y se ob-servó progresión del derrame pericárdicohacialasestructurascardíacasderechas,incluyendoengrosamiento delsurcoauri-culoventricular derecho de 12 mm, 10 mmen la región anterior y 6 mm en la paredanterior del ventrículo derecho.Fig. 1 -Tripomastigotes circulantes de Trypa-nosoma cruzi en extendido de gota gruesa.Fig. 2- a. aurícula izquierda dilatada, b ven-trículo izquierdo con hipertrofia concéntricaleve a moderada, c y d pericardio engro-sado y refringente, con derrame pericárdicode 15 mm a nivel de la pared posterior ylateral.Reporte de Caso
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 56| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreSe estableció comunicación telefónica conel familiar de la paciente, informó que estapermanecióhospitalizadadurantenuevedías, recibiendo manejo diurético sin admi-nistración de antibióticos, dado que los es-tudios realizados fueron normales y no pre-sentó síntomas adicionales. Fue dada dealta con indicación ambulatoria de furose-mida, espironolactona, colchicina y benzni-dazol por 60 días. Actualmente, la pacienteseencuentraasintomática y continúaenseguimiento ambulatorio con los serviciosde infectología y cardiología pediátrica, sinrequerir tratamiento activo.DiscusiónAunque los programas de control vectorialenAméricaLatinahanlogradounare-ducción significativa en la carga global detransmisión de T. cruzi, Colombia, Venezuelay Bolivia presentan las tasas más altas dereinfección en pacientes previamente trata-dos con tripanocidas4. La transmisión oralconstituye uno de los principales mecanis-mos de adquisición de la enfermedad, tantoen adultos como en población pediátrica,generalmente a través de la ingestión dealimentoscontaminadoscontriatominoscompletos o con heces que contienen tri-pomastigotes metacíclicos4,5.Lapacientepresentadaexhibiómúltiplesfactores de riesgo para la infección por T.cruzi. Residía en un área endémica de tria-tominos y de animales silvestres en el intrao peridomicilio de una zona rural. A pesardesucortaedadcomolactante,recibíaalimentación complementaria basada en le-che bovina no pasteurizada. La infección seconfirmó mediante prueba de gota gruesa.Los estudios de imagen revelaron hallazgossignificativos:laecografíaabdominal y laradiografía de tórax evidenciaron hepato-megalia y esplenomegalia, mientras que laecocardiografía documentó pericarditis conderrame pericárdico progresivo, lo que con-dujo a la necesidad de hospitalización en laUCIP. Estos hallazgos reflejan la severidadpotencial de la infección aguda por T. cruzien lactantes y la importancia de la detec-ción temprana y el manejo multidisciplinario.Reporte de CasoEs importante destacar que las manifesta-ciones clínicas de la infección por T. cruzidependen del mecanismo de transmisión.Algunos casos pueden cursar de maneraasintomática, incluso en la población pe-diátrica, lo que dificulta su detección tem-prana y puede conducir, con el tiempo, aldesarrollo de alteraciones estructurales enlos órganos diana3-7. Un estudio realizadoen Casanare-Colombia sobre enfermedadde Chagas aguda en pacientes pediátri-cos reportó que los síntomas y signos másfrecuentes fueron: fiebre (32,14%), signo deRomaña(17,86%),astenia(17,86%),dolorabdominal (14,29%), adinamia (10,71%), ce-falea (10,71%), artralgias, mialgias y emesis(7,14% cada uno), mientras que la diarreay las convulsiones fueron menos frecuentes(3,57% cada una). Estas manifestaciones seobservaron en todas las formas de trans-misión6.Holguín et al.7 reportaron una serie de ca-sos de tres pacientes pediátricos de áreasrurales diagnosticados con enfermedad deChagas de transmisión oral. La manifesta-ción principal en los tres casos fue fiebre. Dosde los pacientes, de 10 y 16 años, desarro-llaron pericarditis con derrame pericárdicomoderado,requiriendohospitalizaciónenla UCIP debido al riesgo de shock cardio-génico y descompensación cardiovascular.Además, dos casospresentaron síntomassimilares, incluyendo alzas térmicas y dolorabdominal. Estos hallazgos evidencian quela enfermedad de Chagas en fase agudapuede afectar a toda la población pediá-trica,conmanifestacionesclínicastípicascomo fiebre (98,1–100%) y malestar general.En contraste, nuestra paciente era una lac-tante que se presentó principalmente consíntomasgastrointestinales.Dadoquenoexistíaunnexoepidemiológicoevidente,inicialmenteseconsiderarondiagnósticosalternativos, como gastroenteritis aguda yposible coinfección bacteriana, retrasandola sospecha clínica de infección por T. cruzi.Lasinfeccionesdetransmisiónoralsue-len ser agudas y potencialmente mortales.Aunque la EC aguda es poco frecuente enpacientespediátricos,puedepresentarse
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 57| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembreReporte de Casopericarditis en hasta el 57% de los casos,generalmente de tipo constrictivo debido aun taponamiento cardiaco severo. En nues-tra paciente, la presencia de un pericardioengrosado y refringente, acompañado dederrame pericárdico progresivo y cambiosdifusos en la repolarización del ECG, per-mitió sospechar la condición, la cual fueposteriormenteconfirmada. Otrascompli-caciones asociadas con la EC aguda in-cluyenmiocarditis,insuficienciacardíaca,arritmiasybloqueosauriculoventriculares.De forma menos frecuente, puede presen-tarse meningoencefalitis (menos del 5% delos casos), todas ellas condiciones que in-crementan significativamente el riesgo demortalidad8,9.El pronóstico en pacientes pediátricos coninfección por T. cruzi depende del órganoafectado. Estudios han demostrado que lapresencia de hepatomegalia y esplenome-galia es variable, aunque se considera unmarcador demalpronóstico.Sehaob-servado que aproximadamente el 20% delos pacientes con hepatomegalia fallecen,loqueresaltalaimportanciadeunse-guimiento clínico estrecho en los casos deenfermedad de Chagas aguda8,10.ConclusionesEn el caso presentado, el establecimientodel diagnóstico representó un desafío clíni-co debido a la inespecificidad de los sínto-mas y a la limitada capacidad de evalua-ción objetiva en una lactante. Inicialmente,el cuadro fue interpretado como una gas-troenteritis de probable origen infeccioso,acorde con las etiologías más frecuentesennuestrapoblación.Noobstante,estecaso resalta la necesidad de incluir la en-fermedad de Chagas dentro de los diag-nósticos diferenciales en áreas endémicas,particularmenteenpacientespediátricoscon fiebre de origen no determinado, ma-lestar general y diarrea. A pesar de su ca-rácterinespecífico,estossíntomasdebenalertar sobre la posibilidad de transmisiónoral de T. cruzi, una vía de contagio cuyaprevalencia ha aumentado debido al con-sumo de alimentos contaminados.Bibliografía1.Carlier Y, Altcheh J, Angheben A, Freilij H, Luquetti AO, Schijman AG, et al. Congenital Chagas disease: Up-dated recommendations for prevention, diagnosis, treatment, and follow-up of newborns and siblings, girls,women of childbearing age, and pregnant women. PLoS Negl Trop Dis. 2019;13(10):e0007694. doi: 10.1371/journal.pntd.0007694.2.Organización Panamericana de la Salud, Organización Mundial de la Salud. Enfermedad de Chagas. Fe-cha de consulta: 13 de enero de 2024. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/enfermedad-chagas.3.Filigheddu MT, Górgolas M, Ramos JM. Orally-transmitted Chagas disease. Med Clin (Barc). 2017;148(3):125-131. English. doi: 10.1016/j.medcli.2016.10.038.4.Franco-Paredes C, Villamil-Gómez WE, Schultz J, Henao-Martínez AF, Parra-Henao G, Rassi A Jr, et al. Adeadly feast: Elucidating the burden of orally acquired acute Chagas disease in Latin America - Publichealth and travel medicine importance. Travel Med Infect Dis. 2020:101565. doi: 10.1016/j.tmaid.2020.101565.5.Vergara HD, Gómez CH, Faccini-Martínez ÁA, Herrera AC, López MJ, Camacho C, Muñoz L, et al. AcuteChagas Disease Outbreak among Military Personnel, Colombia, 2021. Emerg Infect Dis. 2023;29(9):1882-1885.doi: 10.3201/eid2909.230886.6.Holguin Barrera ML, García Agudelo L, Mendoza Cacares MA, Vargas Rodríguez L. Caracterización de laenfermedad de Chagas aguda en pacientes pediátricos atendidos en el Hospital Regional de la Orino-quía entre 2015 y 2020. Pediatria. 2023;56(3):e425. doi: https://doi.org/10.14295/rp.v56i3.425.7.Holguín-Barrera ML, García-Agudelo L, Vargas-Rodríguez LJ, Vacca BF. Chagas agudo por transmisión oral:serie de casos. Rev. Colomb. Cardiol. 2023;30(4):203–6. doi: https://doi.org/10.24875/rccar.22000045.8.Rincón-Acevedo CY, Parada-García AS, Olivera MJ, Torres-Torres F, Zuleta-Dueñas LP, Hernández C, et al.Clinical and Epidemiological Characterization of Acute Chagas Disease in Casanare, Eastern Colombia,2012-2020. Front Med (Lausanne). 2021;8:681635. doi: 10.3389/fmed.2021.681635.
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494Pagína 58| VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - DiciembrePara referenciar aplique esta cita:Velasco Castro JC, Velandia Siabato DF, Sierra Andrade AP, Fragozo Plata GJ, Holguín Barrera ML, GarcíaAgudelo L. Pericarditis aguda y miocardiopatía chagásica en un lactante: presentación engañosa como gas-troenteritis en urgencias. REV-SEP [Internet]. 12 de diciembre de 2025; 26(3):52-8. Disponible en: https://rev-sep.ec/index.php/johs/article/view/350Reporte de Caso9.Echeverria LE, Morillo CA. American Trypanosomiasis (Chagas Disease). Infect Dis Clin North Am. 2019;33(1):119-134. doi: 10.1016/j.idc.2018.10.015.10.Souza-Lima Rde C, Barbosa Md, Coura JR, Arcanjo AR, Nascimento Ada S, Ferreira JM, et al. Outbreak ofacute Chagas disease associated with oral transmission in the Rio Negro region, Brazilian Amazon. RevSoc Bras Med Trop. 2013;46(4):510-4. doi: 10.1590/0037-8682-1367-2013.