
Revista Ecuatoriana de Pediatría | ISSNe: 2737-6494
Pagína 56 | VOL.26 N°3 (2025)Septiembre - Diciembre
Se estableció comunicación telefónica con
el familiar de la paciente, informó que esta
permaneció hospitalizada durante nueve
días, recibiendo manejo diurético sin admi-
nistración de antibióticos, dado que los es-
tudios realizados fueron normales y no pre-
sentó síntomas adicionales. Fue dada de
alta con indicación ambulatoria de furose-
mida, espironolactona, colchicina y benzni-
dazol por 60 días. Actualmente, la paciente
se encuentra asintomática y continúa en
seguimiento ambulatorio con los servicios
de infectología y cardiología pediátrica, sin
requerir tratamiento activo.
Discusión
Aunque los programas de control vectorial
en América Latina han logrado una re-
ducción significativa en la carga global de
transmisión de T. cruzi, Colombia, Venezuela
y Bolivia presentan las tasas más altas de
reinfección en pacientes previamente trata-
dos con tripanocidas
4
. La transmisión oral
constituye uno de los principales mecanis-
mos de adquisición de la enfermedad, tanto
en adultos como en población pediátrica,
generalmente a través de la ingestión de
alimentos contaminados con triatominos
completos o con heces que contienen tri-
pomastigotes metacíclicos
4,5
.
La paciente presentada exhibió múltiples
factores de riesgo para la infección por T.
cruzi. Residía en un área endémica de tria-
tominos y de animales silvestres en el intra
o peridomicilio de una zona rural. A pesar
de su corta edad como lactante, recibía
alimentación complementaria basada en le-
che bovina no pasteurizada. La infección se
confirmó mediante prueba de gota gruesa.
Los estudios de imagen revelaron hallazgos
significativos: la ecografía abdominal y la
radiografía de tórax evidenciaron hepato-
megalia y esplenomegalia, mientras que la
ecocardiografía documentó pericarditis con
derrame pericárdico progresivo, lo que con-
dujo a la necesidad de hospitalización en la
UCIP. Estos hallazgos reflejan la severidad
potencial de la infección aguda por T. cruzi
en lactantes y la importancia de la detec-
ción temprana y el manejo multidisciplinario.
Reporte de Caso
Es importante destacar que las manifesta-
ciones clínicas de la infección por T. cruzi
dependen del mecanismo de transmisión.
Algunos casos pueden cursar de manera
asintomática, incluso en la población pe-
diátrica, lo que dificulta su detección tem-
prana y puede conducir, con el tiempo, al
desarrollo de alteraciones estructurales en
los órganos diana
3-7
. Un estudio realizado
en Casanare-Colombia sobre enfermedad
de Chagas aguda en pacientes pediátri-
cos reportó que los síntomas y signos más
frecuentes fueron: fiebre (32,14%), signo de
Romaña (17,86%), astenia (17,86%), dolor
abdominal (14,29%), adinamia (10,71%), ce-
falea (10,71%), artralgias, mialgias y emesis
(7,14% cada uno), mientras que la diarrea
y las convulsiones fueron menos frecuentes
(3,57% cada una). Estas manifestaciones se
observaron en todas las formas de trans-
misión
6
.
Holguín et al.
7
reportaron una serie de ca-
sos de tres pacientes pediátricos de áreas
rurales diagnosticados con enfermedad de
Chagas de transmisión oral. La manifesta-
ción principal en los tres casos fue fiebre. Dos
de los pacientes, de 10 y 16 años, desarro-
llaron pericarditis con derrame pericárdico
moderado, requiriendo hospitalización en
la UCIP debido al riesgo de shock cardio-
génico y descompensación cardiovascular.
Además, dos casos presentaron síntomas
similares, incluyendo alzas térmicas y dolor
abdominal. Estos hallazgos evidencian que
la enfermedad de Chagas en fase aguda
puede afectar a toda la población pediá-
trica, con manifestaciones clínicas típicas
como fiebre (98,1–100%) y malestar general.
En contraste, nuestra paciente era una lac-
tante que se presentó principalmente con
síntomas gastrointestinales. Dado que no
existía un nexo epidemiológico evidente,
inicialmente se consideraron diagnósticos
alternativos, como gastroenteritis aguda y
posible coinfección bacteriana, retrasando
la sospecha clínica de infección por T. cruzi.
Las infecciones de transmisión oral sue-
len ser agudas y potencialmente mortales.
Aunque la EC aguda es poco frecuente en
pacientes pediátricos, puede presentarse